Sri Lanka ha superado con creces nuestras expectativas. Esta pequeña isla colonial también conocida como “Ceilán” o la “Lágrima de la India” nos ha cautivado por completo.

Si viajas por primera vez a un país asiático, tu primera impresión puede ser la de una civilización un tanto desorganizada y caótica. Pero si ya te habías aventurado en este continente (y sobre todo si ya has visitado India anteriormente), encontrarás una gran tranquilidad y confort en esta isla.

Una pincelada de cultura:

  • Su capital actual es Colombo y la moneda local es la Rupia de Sri Lanka. Aquí encontraréis el tipo de cambio actual.
  • En Sri Lanka se hablan principalmente dos idiomas: Cingalés y Tamil
  • La comunidad cingalesa es mayoritaria, mientras que los tamiles se concentran en el norte y en el este de la isla.
  • La guerra civil entre cingaleses y tamiles ha azotado a Sri Lanka durante 26 años (desde 1983 hasta 2009).
  • Chinos, portugueses, holandeses y británicos controlaron la isla antes de su independencia en 1948.
  • En Sri Lanka en el año 1960, Sirimavo Bandaranaike fue la primera mujer en el mundo nombrada Presidenta de gobierno.
  • Fue uno de los países más afectados tras el Gran Tsunami de 2004. Más de 30000 muertes han sido confirmadas.
  • Alrededor del 15 % del territorio está dedicado a la protección de su ecosistema.
  • Sri Lanka es uno de los mayores exportadores de té del mundo.
  • Los medios de transporte más populares en el país son el famoso tuk-tuk, los clásicos trenes que cruzan todo el país, y los autobuses locales.

Curiosidades de Sri Lanka

  • Casi todos los taxis o “tuk-tuk” en Sri Lanka tienen cuenta km para calcular la tarifa, pero cuando un turista se acerca… ¡Qué casualidad! ¡Ninguno funciona!… Prepárate para negociar antes de empezar el trayecto.
  • Los buses locales se convierten en una discoteca sobre ruedas. Puedes disfrutar de un viaje de tres a siete horas sin parar de moverte al ritmo de la música local. Eso sí, intenta adueñarte de un asiento a menos que quieras bailar de verdad en el pasillo.
  • La mayoría de buses tienen una o varias imágenes de Buddha o algún dios Hindú, en función de la religión del conductor. Normalmente las colocan de cara a los asientos para proteger a la gente durante el recorrido.
¡Sálvese quien pueda!
¡Sálvese quien pueda!
  • Igual que en India, los conductores son unos apasionados por el ruido de la bocina. Y es que realmente tienen un idioma propio entre ellos. Pueden pitar para saludar, para quejarse, para avisar de un adelanto, para asustar a los viandantes… ¡Podríamos hacer un intenso estudio de este fenómeno social!
  • Sonreír es la mejor manera de conectar con los locales, pero prepárate para recibir a cambio una gran dentadura entre roja y negriza con unos dientecillos totalmente descolocados. Muchos tienen la costumbre de masticar una hoja llamada betel o también conocida como “paan”. No tienen problema en recitarte un poema con la boca llena asique ¡ten cuidado con los escupitajos ninjas!
  • En algunas poblaciones, puedes encontrarte familias de elefantes en libertad cruzando una carretera principal. Por suerte ya existen carteles que te avisan y todos conviven felices.
Como Pedro por su casa
Como Pedro por su casa

¿Qué hacer en Sri Lanka?

Si os interesa, podéis mirar nuestro itinerario de 30 días en Sri Lanka aquí.

Desde nadar acompañado de tortugas marinas en libertad, escalar hasta la imponente roca de Sigiriya, perderte por las ruinas de Anuradhapura y Polonnaruwa, explorar uno de sus numerosos parques nacionales hasta adentrarte en una de sus plantaciones de té, atreverte a conducir un tuk-tuk por el carril izquierdo o tomar el sol en cualquiera de sus playas de arena blanca…

Sri Lanka te sorprenderá y volverás a casa con tu maleta o mochila cargada de buenos momentos. Sin duda este destino te ofrece todo lo que puedes esperar de un viaje inolvidable.